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Plantas medicinales

Perejil: usos tradicionales y precauciones

Por el equipo de curayerva.com Actualizado el 4 min de lectura
En pocas palabras

El perejil es más que un adorno. Descubre sus usos tradicionales para el aliento y la retención de líquidos, su valor nutritivo y por qué hay que tener cuidado en el embarazo.

El perejil suele aparecer en el plato como adorno, una ramita verde al lado del arroz o sobre el pescado, y muchas veces se queda sin comer. Pero esta hierba tiene mucho más que ofrecer. Es nutritiva, refrescante y tiene un lugar en los remedios tradicionales de muchas culturas, sobre todo para el aliento y para la retención de líquidos. Eso sí, en cantidades grandes hay que tener cuidado, en especial en el embarazo.

En este artículo
  1. Qué es el perejil
  2. Qué contiene
  3. Perejil para el aliento
  4. Perejil y la retención de líquidos
  5. Perejil para la digestión
  6. Cómo usar el perejil en la cocina
  7. Cómo preparar un té suave de perejil
  8. Precauciones con el perejil
  9. Cómo sembrar perejil
  10. Cómo conservarlo
  11. En resumen

Qué es el perejil

El perejil (Petroselinum crispum) es una hierba de la familia de la zanahoria, el cilantro, el apio y el hinojo. Hay dos variedades principales: el perejil rizado, de hojas crespas, más usado como adorno, y el perejil liso o italiano, de hojas planas y sabor más intenso, más usado en la cocina. En la cocina dominicana se usa menos que el cilantro y el cilantrico, pero se encuentra fácilmente en los supermercados.

Un cuidado importante: el perejil se parece a algunas plantas silvestres muy tóxicas, como la cicuta. Nunca recojas perejil silvestre si no estás seguro de lo que es.

Qué contiene

Para ser una hierba que se usa en pequeñas cantidades, el perejil es sorprendentemente nutritivo:

  • Vitamina K, en cantidad muy alta.
  • Vitamina C.
  • Vitamina A en forma de betacaroteno.
  • Ácido fólico.
  • Hierro y otros minerales.
  • Flavonoides como la apigenina.
  • Aceite esencial con apiol y miristicina, que le dan su aroma, pero que en dosis altas pueden ser tóxicos.

Perejil para el aliento

El uso tradicional más conocido es masticar unas hojas de perejil después de comer, sobre todo después de platos con ajo o cebolla, para refrescar el aliento. Su clorofila y su aroma fresco disimulan el mal olor por un rato. Es un truco útil, aunque no resuelve el mal aliento que viene de una mala higiene bucal o de problemas en las encías.

Perejil y la retención de líquidos

En la medicina tradicional, el perejil se ha usado como diurético, es decir, para orinar más y reducir la hinchazón. Algunos estudios en animales apoyan este efecto, pero la evidencia en personas es escasa. Como parte de una alimentación con muchos vegetales y poca sal, el perejil puede ayudar, pero no se deben tomar tés de perejil concentrados para bajar de peso ni como diurético sin consultar.

Perejil para la digestión

Tradicionalmente el perejil se ha usado para los gases y la digestión pesada, en tés suaves o simplemente agregado a las comidas.

Cómo usar el perejil en la cocina

La mejor manera de aprovechar el perejil es comerlo fresco y en cantidad razonable:

  • Tabulé: una ensalada árabe con mucho perejil, tomate, cebolla, menta, limón y trigo.
  • Chimichurri: perejil picado con ajo, aceite, vinagre y orégano para carnes.
  • Salsa verde: con aceite de oliva, ajo y limón para pescados.
  • En sopas y caldos, agregado al final.
  • En ensaladas de lechuga, tomate o aguacate.
  • En jugos verdes, con piña, pepino y limón.
  • Sobre arroces, papas y huevos.

Un truco: pica el perejil justo antes de servir para que no pierda su color y su aroma.

Cómo preparar un té suave de perejil

  1. Lava bien un puñado pequeño de perejil fresco.
  2. Calienta una taza de agua hasta que hierva y apaga.
  3. Agrega el perejil picado, tapa y deja reposar cinco minutos.
  4. Cuela y tómalo tibio.

Una taza ocasional es suficiente. No se recomienda tomarlo a diario en grandes cantidades.

Precauciones con el perejil

En las cantidades normales de la comida, el perejil es seguro para casi todo el mundo. Pero en tés concentrados, jugos con mucho perejil, aceite o semillas hay que tener cuidado:

  • Embarazo: el perejil en grandes cantidades, sus semillas y su aceite pueden estimular el útero. Tradicionalmente se usó, de forma peligrosa, para provocar abortos, y hay casos graves y muertes registradas. Las embarazadas deben usarlo solo como condimento en la comida, nunca en tés fuertes, aceite ni semillas.
  • Lactancia: usa solo cantidades de cocina.
  • Anticoagulantes: por su altísimo contenido de vitamina K, las personas que toman warfarina deben mantener constante la cantidad de perejil y otras hojas verdes y consultar al médico antes de comer mucho de golpe.
  • Enfermedad de los riñones: evita los tés y jugos de perejil concentrados.
  • Piedras en el riñón: el perejil tiene oxalatos; consulta si has tenido cálculos.
  • Aceite esencial: nunca se toma; es tóxico para el hígado y los riñones.
  • Sol: en algunas personas, el contacto con mucho perejil y luego con el sol puede causar irritación de la piel.
  • Antes de una cirugía: suspende los suplementos o tés concentrados.

Cómo sembrar perejil

El perejil se puede sembrar en maceta en casa. Sus semillas tardan bastante en germinar, entre dos y cuatro semanas, así que hay paciencia. Remojarlas la noche anterior ayuda. Le gusta la media sombra en nuestro clima, la tierra húmeda y rica. Corta las hojas de afuera y deja que crezcan las del centro.

Cómo conservarlo

Pon el manojo de perejil en un vaso con un poco de agua, como un ramo, y cúbrelo con una funda plástica holgada en la nevera. Así dura una semana o más. También puedes picarlo y congelarlo en cubitos con un poco de aceite de oliva o agua, listos para echar a las sopas.

En resumen

El perejil es una hierba nutritiva y refrescante que merece salir del papel de adorno y entrar en tus comidas. Masticarlo después de comer refresca el aliento, y en ensaladas, salsas y sopas aporta vitaminas. Úsalo como alimento, no como medicina concentrada, y si estás embarazada o tomas anticoagulantes, limítate a las cantidades normales de la cocina.

Aviso importante: La información de este artículo es solo educativa y está basada en usos tradicionales. No sustituye la consulta con un médico. Si está embarazada, lactando, toma medicamentos o tiene alguna enfermedad, consulte a un profesional antes de usar cualquier remedio.
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