Orégano: usos tradicionales en remedios caseros

El orégano es mucho más que un condimento. Conoce cómo se ha usado en remedios caseros para la tos y la digestión, y qué precauciones tener.
En la cocina dominicana el orégano es casi sagrado. No hay sazón completo sin él, y le da el toque a las habichuelas, al sancocho, al pollo guisado y a cualquier carne. Pero además de condimento, el orégano lleva generaciones usándose en remedios caseros. Cuando hay tos, muchas abuelas buscan el orégano poleo u orégano brujo del patio, esa planta de hojas gruesas y peluditas que se arranca para hacer un jarabe o un té.
En este artículo
Dos oréganos distintos
Es importante saber que en nuestro país llamamos orégano a dos plantas diferentes. El orégano seco que compramos para cocinar suele ser el orégano de hoja pequeña, del género Origanum o, en el caso del orégano dominicano de monte, del género Lippia. El orégano poleo u orégano francés, en cambio, es una planta de hojas grandes, carnosas y aromáticas, cuyo nombre científico es Plectranthus amboinicus. Las dos se usan en remedios caseros, pero no son la misma planta.
Qué contiene el orégano
El aroma tan fuerte del orégano se debe a sus aceites esenciales, sobre todo al carvacrol y al timol. Estas sustancias se han estudiado en laboratorio por su actividad contra algunos microbios, pero es importante aclarar que lo que ocurre en un tubo de ensayo no significa que el té o la comida con orégano tenga el mismo efecto en el cuerpo humano.
El orégano en la tos y el catarro
El uso tradicional más extendido del orégano poleo es para la tos y el pecho cargado. Se hace un té con algunas hojas, o se calientan y se exprimen para sacar su jugo, que se mezcla con miel y limón. El vapor y la bebida caliente ayudan a sentirse más aliviado. También se usan las hojas en vaporizaciones caseras, inhalando el vapor con cuidado de no quemarse.
Estas costumbres pueden reconfortar en un catarro común, pero una tos que dura más de tres semanas, que viene con fiebre alta, dificultad para respirar o dolor de pecho necesita evaluación médica.
Orégano para la digestión
El orégano de cocina también se usa en infusión después de las comidas, para ayudar con los gases y la sensación de pesadez. Su sabor es algo fuerte, por eso muchos lo mezclan con un poco de anís o de hierbabuena.
Cómo preparar un té de orégano poleo
- Lava bien tres o cuatro hojas frescas de orégano poleo.
- Pon a hervir una taza y media de agua.
- Agrega las hojas, baja el fuego y deja hervir dos o tres minutos.
- Apaga, tapa y deja reposar cinco minutos más.
- Cuela y añade una cucharadita de miel y unas gotas de limón.
Se puede tomar hasta dos veces al día mientras duren las molestias. Si usas orégano seco de cocina, una cucharadita por taza es suficiente.
El jarabe casero de la abuela
Otra preparación clásica consiste en calentar unas hojas de orégano poleo sobre el fogón hasta que se ablanden, exprimir el jugo y mezclarlo con miel de abeja. Se toma por cucharaditas. Recuerda que la miel nunca se debe dar a bebés menores de un año.
Precauciones con el orégano
- El aceite esencial de orégano puro es muy concentrado e irritante. No se debe tomar ni aplicar directamente sobre la piel sin indicación de un profesional.
- Las embarazadas deben evitar el té de orégano en cantidad y los suplementos de aceite, porque tradicionalmente se le atribuye efecto sobre el útero.
- Las personas alérgicas a plantas como la albahaca, la menta o la lavanda pueden reaccionar también al orégano.
- Si tomas anticoagulantes o medicinas para la diabetes, consulta a tu médico antes de tomar orégano en grandes cantidades.
- En los niños pequeños es mejor consultar al pediatra antes de darles infusiones.
Cómo sembrar orégano poleo en casa
Es una de las plantas más fáciles de tener. Basta con cortar un tallo, sembrarlo en tierra húmeda y en pocas semanas echa raíces. Le gusta la luz, pero aguanta media sombra, y no necesita mucha agua. Además de su uso en remedios, sus hojas se pueden echar al guiso para darle un sabor diferente.
En resumen
El orégano, tanto el de cocina como el poleo del patio, forma parte de la tradición de remedios caseros en el Caribe, sobre todo para el catarro y la digestión. Usado en tés y con miel, es una costumbre reconfortante. Evita los aceites concentrados sin supervisión y consulta al médico si la tos o los síntomas no mejoran.