Saltar al contenido
Plantas medicinales

Ajo: propiedades tradicionales y cómo consumirlo

Por el equipo de curayerva.com Actualizado el 3 min de lectura
En pocas palabras

El ajo es un clásico de la cocina y de los remedios de la abuela. Conoce sus usos tradicionales, el truco para aprovecharlo y sus precauciones.

El ajo es el alma del sazón dominicano. Machacado en el pilón con orégano, sal y ají, es la base de casi todas nuestras comidas. Pero además de su sabor, el ajo tiene una fama enorme en la medicina popular. Hay quien se come un diente en ayunas todas las mañanas, quien lo pone en el jarabe para la tos y quien jura que es lo mejor para cuidar el corazón. Su nombre científico es Allium sativum y es pariente de la cebolla, el puerro y el cebollín.

En este artículo
  1. Qué contiene el ajo
  2. El truco para aprovechar el ajo
  3. Usos tradicionales del ajo
  4. El ajo y los resfriados
  5. Cómo preparar un jarabe casero de ajo y miel
  6. Precauciones con el ajo
  7. Cuidado con el aceite de ajo casero
  8. Cómo elegir y guardar el ajo
  9. En resumen

Qué contiene el ajo

Cuando el ajo está entero, casi no huele. El olor tan fuerte aparece cuando se corta, se machaca o se mastica, porque en ese momento se forma una sustancia llamada alicina. La alicina y otros compuestos de azufre son los responsables de su aroma y los que más se han estudiado. Son sustancias delicadas que se pierden con el calor fuerte, y por eso la forma de prepararlo tiene importancia.

El truco para aprovechar el ajo

Un consejo práctico que se repite mucho es machacar o picar el ajo y dejarlo reposar unos diez minutos antes de cocinarlo. Así se da tiempo a que se forme la alicina. Otro detalle es no quemarlo en el aceite, porque además de amargar la comida se pierden buena parte de sus compuestos. Agregarlo al final de la cocción o usarlo crudo en aderezos son formas de conservarlo mejor.

Usos tradicionales del ajo

El ajo se ha usado en remedios caseros de muchas maneras:

  • En jarabes con miel y limón para la tos y el catarro.
  • Comido crudo como parte de una alimentación que cuide el corazón.
  • En la cocina diaria como sustituto parcial de la sal.
  • En la tradición campesina, como repelente de algunos insectos en los huertos.

Algunos estudios sugieren que el consumo de ajo podría ayudar un poco a mejorar la presión arterial y el colesterol, aunque el efecto es modesto y no reemplaza los medicamentos. Una persona con presión alta o colesterol alto debe seguir su tratamiento y su dieta, y puede incluir el ajo como parte de una alimentación sana.

El ajo y los resfriados

En casa siempre se ha dicho que el ajo protege de los catarros. La investigación sobre esto es limitada: hay estudios pequeños con resultados alentadores, pero no son suficientes para afirmarlo. Lo que sí sabemos es que una sopa caliente con ajo, cebolla y vegetales es reconfortante cuando uno está resfriado y ayuda a mantenerse hidratado y bien alimentado.

Cómo preparar un jarabe casero de ajo y miel

  1. Pela y machaca dos dientes de ajo.
  2. Déjalos reposar diez minutos.
  3. Colócalos en un frasco pequeño y cúbrelos con media taza de miel.
  4. Añade el jugo de medio limón y mezcla bien.
  5. Deja reposar unas horas y toma una cucharadita varias veces al día.

Guárdalo en la nevera y prepara una cantidad pequeña cada vez. Recuerda que la miel no se debe dar a niños menores de un año.

Precauciones con el ajo

El ajo de la comida es seguro para casi todo el mundo, pero comido crudo en cantidad o en suplementos puede causar problemas:

  • Mal aliento y olor corporal, el efecto más conocido.
  • Acidez, ardor de estómago y gases en personas sensibles.
  • Si tomas anticoagulantes, consulta a tu médico antes de tomar suplementos de ajo o comer mucho ajo crudo, porque puede aumentar el riesgo de sangrado.
  • Antes de una cirugía, el médico puede pedir que suspendas los suplementos de ajo.
  • El ajo puede interactuar con algunos medicamentos para el VIH y otros tratamientos. Consulta siempre si tomas medicinas de forma regular.
  • Nunca pongas ajo crudo directamente sobre la piel durante mucho rato, porque puede causar quemaduras químicas.

Cuidado con el aceite de ajo casero

Mucha gente prepara aceite con ajo dentro para cocinar. Guardar ajo crudo en aceite a temperatura ambiente puede favorecer el crecimiento de una bacteria peligrosa que causa botulismo. Si lo preparas, guárdalo en la nevera y úsalo en pocos días.

Cómo elegir y guardar el ajo

Escoge cabezas firmes, pesadas, con la piel seca y sin brotes verdes. Guárdalas en un lugar fresco, seco y ventilado, nunca en una funda plástica cerrada. Si al cortarlo tiene un brote verde en el centro, puedes quitarlo, porque le da un sabor más amargo.

En resumen

El ajo es un ingrediente valioso que la tradición ha usado tanto en la cocina como en los remedios caseros. Incluirlo en tu comida diaria, machacado y sin quemarlo, es una manera sencilla de disfrutarlo. Si quieres tomar suplementos o tienes alguna enfermedad, consulta antes con tu médico.

Aviso importante: La información de este artículo es solo educativa y está basada en usos tradicionales. No sustituye la consulta con un médico. Si está embarazada, lactando, toma medicamentos o tiene alguna enfermedad, consulte a un profesional antes de usar cualquier remedio.
Compartir: WhatsApp Facebook