Pies hinchados: remedios caseros y cuándo preocuparse

Elevar las piernas, moverse, reducir la sal y baños de pies para los pies hinchados por calor o por estar de pie, y las señales de que puede ser algo serio.
Llegar al final del día con los pies y los tobillos hinchados es algo muy común, sobre todo con el calor del Caribe, después de pasar muchas horas de pie o sentado, o tras un viaje largo en guagua o en avión. Los zapatos aprietan, las medias dejan marca y las piernas se sienten pesadas. La mayoría de las veces se debe a que el líquido se acumula en la parte baja del cuerpo por la gravedad, y mejora con descanso y algunos remedios caseros. Pero en ciertos casos la hinchazón puede ser señal de un problema de salud que hay que revisar.
En este artículo
Causas comunes y poco preocupantes
- El calor: las venas se dilatan y el líquido se escapa más fácilmente a los tejidos.
- Estar mucho tiempo de pie o sentado sin moverse.
- Viajes largos en carro, guagua o avión.
- Comer mucha sal, que hace retener líquido.
- El embarazo, sobre todo en los últimos meses.
- Los días antes de la regla.
- El sobrepeso.
- Algunos medicamentos, como ciertos fármacos para la presión, antiinflamatorios, hormonas o esteroides.
1. Eleva las piernas
Es el remedio más sencillo y eficaz. Acuéstate y coloca las piernas sobre unos cojines, de modo que los pies queden por encima del nivel del corazón, durante quince a veinte minutos, varias veces al día. Así la gravedad ayuda a que el líquido regrese. También puedes poner un par de almohadas bajo los pies al dormir.
2. Muévete
Los músculos de las pantorrillas funcionan como una bomba que empuja la sangre hacia arriba. Si pasas el día sentado o de pie, haz pausas para caminar un poco. Algunos ejercicios que puedes hacer incluso sentado:
- Mueve los tobillos en círculos, diez veces hacia cada lado.
- Sube y baja la punta de los pies, como si pisaras un acelerador, veinte veces.
- Ponte de puntillas y baja despacio, diez veces.
- En los viajes largos, levántate a caminar cada hora o una hora y media.
Caminar, nadar y montar bicicleta con regularidad mejoran la circulación de las piernas.
3. Reduce la sal
La sal hace que el cuerpo retenga agua. Reduce los embutidos, los enlatados, las sopas de sobre, los cubitos de sazón, las salsas industriales, los picaderas de funda y la comida rápida. Cocina con hierbas aromáticas, ajo, limón y ají para dar sabor sin tanta sal.
4. Toma suficiente agua
Aunque parezca contradictorio, tomar agua ayuda: cuando el cuerpo está deshidratado, tiende a retener líquido. Toma agua durante todo el día, sobre todo con calor.
5. Baños de pies
Un baño de pies con agua fresca alivia la sensación de pesadez y calor. Algunas personas alternan agua tibia y agua fresca durante unos minutos para estimular la circulación. Otra opción tradicional es agregar sales de Epsom o unas hojas de hierbabuena o romero al agua para que resulte más relajante. Si tienes diabetes, prueba siempre la temperatura del agua con la mano o el codo, porque puedes no sentir si quema.
6. Masaje
Masajea los pies y las piernas con movimientos suaves que vayan desde los dedos hacia la rodilla, siempre hacia arriba. Puedes usar un poco de crema o aceite de coco. No hagas masajes si sospechas un coágulo, si hay dolor intenso en la pantorrilla o enrojecimiento.
7. Medias de compresión
Las medias de compresión de farmacia ayudan a que el líquido no se acumule. Son muy útiles para quien trabaja de pie, en viajes largos y en personas con várices. Es mejor que un médico o farmacéutico te indique la presión y la talla adecuadas, sobre todo si tienes problemas de circulación en las arterias o diabetes.
8. Calzado y ropa cómodos
Usa zapatos cómodos, que no aprieten, con poco tacón. Evita las medias y la ropa con elásticos muy apretados en la cintura, las rodillas o los tobillos.
9. Alimentos con potasio
Los alimentos ricos en potasio ayudan al equilibrio de líquidos: guineo, aguacate, batata, habichuelas, auyama y vegetales verdes. Si tienes problemas de riñones, consulta antes con tu médico, porque en ese caso el potasio puede ser un problema.
Sobre los tés diuréticos
En muchas casas se toman tés de plantas diuréticas para bajar la hinchazón. No conviene usarlos sin consultar, porque pueden causar deshidratación, pérdida de minerales e interacciones con medicamentos. Tampoco se deben tomar pastillas diuréticas sin receta.
Hinchazón en el embarazo
Es normal cierta hinchazón de pies al final del embarazo. Pero si aparece de repente, en la cara y las manos, o viene con dolor de cabeza fuerte, visión borrosa o dolor en la parte alta de la barriga, puede ser preeclampsia, una complicación grave. Hay que ir al médico de inmediato.
Cuándo puede ser algo serio: ve al médico
- Solo una pierna hinchada, caliente, roja y dolorosa, sobre todo después de un viaje largo, una cirugía o estar en cama: puede ser un coágulo. Es urgente.
- Hinchazón con falta de aire, cansancio al caminar, tos o necesidad de dormir sentado: puede ser un problema del corazón. Ve a emergencias si la falta de aire es intensa o hay dolor en el pecho.
- Hinchazón con orina espumosa o disminución de la orina: puede ser un problema de los riñones.
- Hinchazón con color amarillo en la piel o los ojos o barriga hinchada: puede relacionarse con el hígado.
- La hinchazón no baja al descansar o empeora con los días.
- Al presionar con el dedo queda un hoyito que tarda en desaparecer, sobre todo si es nuevo.
- Heridas, cambios de color o úlceras en las piernas.
- Hinchazón después de empezar un medicamento nuevo.
En resumen
Los pies hinchados por calor o por pasar mucho tiempo de pie o sentado mejoran con elevar las piernas, moverse, reducir la sal, tomar agua, usar calzado cómodo y medias de compresión. Pero si la hinchazón es en una sola pierna, viene con dolor, falta de aire u otros síntomas, o no mejora, consulta pronto a un médico.