Dolor de garganta: remedios caseros para aliviarlo

Gárgaras de sal, miel, bebidas tibias y otros remedios tradicionales para el dolor de garganta leve, y cuándo puede ser algo que necesita médico.
Despertar con la garganta rasposa, ardiendo o con dolor al tragar es algo que casi todos hemos vivido. En la mayoría de los casos se debe a un virus del catarro y mejora solo en unos días. También puede aparecer por gritar mucho, por el aire acondicionado muy fuerte o por respirar por la boca durante la noche. Mientras el cuerpo se recupera, hay remedios caseros sencillos que ayudan a sentirse mejor.
En este artículo
1. Gárgaras de agua tibia con sal
Es uno de los remedios más antiguos y sencillos. Disuelve media cucharadita de sal en un vaso de agua tibia y haz gárgaras durante unos segundos, luego escupe. Puedes repetirlo varias veces al día. La sal ayuda a calmar la irritación y a limpiar la mucosidad. Este remedio es para adultos y niños mayores que ya saben hacer gárgaras sin tragarse el agua.
2. Miel
La miel recubre la garganta y suaviza la sensación de ardor. Puedes tomar una cucharadita sola o disolverla en una bebida tibia. Recuerda que no se debe dar miel a bebés menores de un año.
3. Bebidas tibias
Los tés tibios, el agua con limón y miel y los caldos alivian la garganta y mantienen el cuerpo hidratado. Algunas opciones tradicionales son:
- Té de manzanilla con miel.
- Té de jengibre con limón.
- Té de canela.
- Caldo de pollo con vegetales.
Ojo con la temperatura: las bebidas deben estar tibias, no hirviendo, porque el líquido muy caliente puede irritar más.
4. Cosas frías también ayudan
Aunque mucha gente cree que el frío empeora la garganta, a algunas personas les alivia chupar hielo, tomar agua fría o comer una paleta de fruta. El frío adormece un poco la zona. Si te funciona, úsalo sin problema. Los cubitos de hielo no se deben dar a niños pequeños por el riesgo de que se atraganten.
5. Humedad en el ambiente
El aire seco, sobre todo el del aire acondicionado, reseca la garganta. Ayuda dormir con un humidificador o al menos no dirigir el aire directamente a la cara. Una ducha caliente también aporta humedad.
6. Descanso de la voz
Si el dolor vino por hablar mucho, cantar o gritar, lo mejor es descansar la voz. Hablar bajito o susurrar también cansa las cuerdas vocales, así que es mejor hablar poco y en tono normal.
7. Caramelos o pastillas para chupar
Chupar caramelos estimula la saliva y mantiene la garganta húmeda. Las pastillas de farmacia para la garganta pueden ayudar en adultos. No se deben dar a niños pequeños porque pueden atragantarse.
Lo que no conviene hacer
- No hagas gárgaras con vinagre puro, limón puro, cloro, alcohol ni productos de limpieza. Pueden lastimar la garganta.
- No fumes ni te expongas al humo, que irrita mucho.
- No tomes antibióticos sin receta. La mayoría de los dolores de garganta son por virus y los antibióticos no sirven.
Cuándo puede ser algo más que un catarro
A veces el dolor de garganta se debe a una infección por bacterias, como la llamada faringitis estreptocócica, que sí necesita tratamiento con antibióticos indicado por un médico. Algunas pistas que hacen pensar en esto son:
- Dolor de garganta fuerte que aparece de repente, sin tos ni mocos.
- Fiebre.
- Puntos blancos o pus en las amígdalas.
- Ganglios del cuello inflamados y dolorosos.
Cuándo ir al médico de inmediato
- Dificultad para respirar o para tragar la saliva.
- Babeo, sobre todo en niños.
- No poder abrir bien la boca.
- Fiebre alta.
- Dolor que dura más de una semana o empeora.
- Sangre en la saliva.
- Hinchazón en el cuello o la cara.
- Un sarpullido en la piel junto con el dolor de garganta.
- Ronquera que dura más de dos semanas.
En resumen
Las gárgaras de sal, la miel, las bebidas tibias y el descanso de la voz son remedios caseros tradicionales que pueden aliviar un dolor de garganta leve. La mayoría de estos dolores se pasan solos en pocos días. Si hay fiebre, placas blancas, dificultad para tragar o respirar, o el dolor no mejora, consulta a un médico.