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Plantas medicinales

Cundeamor: usos tradicionales y precauciones importantes

Por el equipo de curayerva.com Actualizado el 4 min de lectura
En pocas palabras

El cundeamor o melón amargo es muy usado en el campo dominicano. Conoce sus usos tradicionales, por qué preocupa en diabéticos y quiénes no deben tomarlo.

El cundeamor es una de las plantas más comunes de los campos dominicanos. Es una enredadera que trepa por las cercas, los alambres y los árboles, con hojas recortadas, flores amarillas y unos frutos pequeños y arrugados que al madurar se ponen anaranjados y se abren mostrando semillas cubiertas de una pulpa roja brillante. Desde niños muchos lo hemos visto, y en muchas casas se usa en tés y baños. Es una planta con una larga tradición, pero también con riesgos que hay que conocer.

En este artículo
  1. Qué es el cundeamor
  2. Usos tradicionales en el Caribe
  3. El cundeamor y la diabetes
  4. Las semillas y la pulpa roja: cuidado con los niños
  5. Otros riesgos del cundeamor
  6. El cundeamor en la piel
  7. El melón amargo en la cocina asiática
  8. Recomendaciones si se usa en casa
  9. En resumen

Qué es el cundeamor

El cundeamor es Momordica charantia, la misma especie que en Asia se conoce como melón amargo o bitter melon. En la India, China y Filipinas se cultivan variedades de frutos grandes que se cocinan como vegetal. En el Caribe crece sobre todo la variedad silvestre, de frutos pequeños, que se ha extendido por todas partes.

Pertenece a la familia de la calabaza, el pepino y la auyama, y como indica su nombre en otros idiomas, todo en él es muy amargo.

Usos tradicionales en el Caribe

En la medicina popular dominicana y de otras islas, el cundeamor se ha usado de muchas formas:

  • En té de hojas y tallos para el azúcar alto.
  • En baños para la picazón, el salpullido y problemas de la piel.
  • Como depurativo de la sangre, según la creencia popular.
  • Para los parásitos intestinales.
  • Para la fiebre y los dolores.

La mayoría de estos usos vienen de la tradición y no han sido comprobados con estudios en personas.

El cundeamor y la diabetes

El uso más conocido del cundeamor en todo el mundo es para bajar el azúcar en la sangre. Contiene sustancias como la charantina y una proteína parecida a la insulina que se han estudiado en el laboratorio y en animales. En personas, los estudios han dado resultados mixtos: algunos muestran una pequeña bajada del azúcar y otros ningún efecto claro. No hay evidencia suficiente para recomendarlo como tratamiento.

El riesgo principal es para las personas diabéticas que ya toman medicinas. Si a la insulina o a las pastillas para el azúcar se le suma el cundeamor, el azúcar puede bajar demasiado. Esto se llama hipoglucemia y puede causar temblores, sudor frío, confusión, desmayos y, en casos graves, convulsiones. Además, nadie debe dejar su tratamiento para la diabetes por tomar cundeamor.

Si tienes diabetes y quieres usarlo, habla primero con tu médico y mídete el azúcar con frecuencia.

Las semillas y la pulpa roja: cuidado con los niños

Las semillas del cundeamor están rodeadas de una pulpa roja, dulce y llamativa que a los niños les gusta chupar. La pulpa madura en pequeñas cantidades se ha comido tradicionalmente, pero las semillas son tóxicas y no se deben comer. Contienen sustancias que pueden causar una condición llamada favismo en personas con una deficiencia de una enzima llamada G6PD, bastante frecuente en personas de origen africano y mediterráneo. El favismo destruye los glóbulos rojos y provoca anemia, cansancio, color amarillo en la piel y orina oscura.

Hay casos reportados de niños que se enfermaron gravemente tras consumir té de cundeamor. Por eso:

  • No se debe dar té de cundeamor a niños, y menos a bebés.
  • Hay que enseñar a los niños a no comerse las semillas.
  • Si un niño se pone pálido, amarillo, decaído o con la orina oscura tras comer cundeamor, debe ir al médico de inmediato.

Otros riesgos del cundeamor

  • Embarazo: el cundeamor se ha usado tradicionalmente para provocar abortos y puede causar sangrados. Las embarazadas no deben tomarlo en ninguna forma.
  • Lactancia: debe evitarse.
  • Mujeres que buscan embarazo: también conviene evitarlo.
  • Estómago: en cantidad puede causar dolor de barriga, diarrea y vómitos.
  • Cirugía: puede afectar el azúcar durante y después de una operación. Suspéndelo al menos dos semanas antes.
  • Hígado: hay reportes aislados de alteraciones del hígado con extractos concentrados.

El cundeamor en la piel

El uso externo, en baños con las hojas cocidas para la picazón y el salpullido, es una costumbre muy extendida en los campos. En general tiene menos riesgos que tomarlo, pero puede irritar la piel en algunas personas. Prueba siempre en una zona pequeña, no lo uses en heridas abiertas y consulta al médico si la erupción no mejora, se extiende o viene con fiebre.

El melón amargo en la cocina asiática

En Asia, los frutos verdes y grandes del melón amargo cultivado se comen como vegetal, salteados, rellenos o en sopas, generalmente quitándoles las semillas. Como alimento, en cantidades normales y en adultos sanos, se considera aceptable. Pero el cundeamor silvestre de nuestros campos no se suele usar así, y no se recomienda experimentar con él.

Recomendaciones si se usa en casa

  • Úsalo preferiblemente solo por fuera, en baños.
  • No lo des nunca a niños, embarazadas ni mujeres que lactan.
  • No lo tomes si tienes diabetes sin consultar con tu médico.
  • No comas las semillas.
  • No lo uses de forma continua.
  • Si notas mareos, temblores, sudor frío o debilidad, mídete el azúcar y busca atención.

En resumen

El cundeamor es una planta muy arraigada en la tradición dominicana, sobre todo para el azúcar y la piel. Pero no es un remedio inofensivo: puede bajar demasiado el azúcar en personas diabéticas que toman medicinas, sus semillas son tóxicas, es peligroso en el embarazo y puede enfermar gravemente a los niños. Si piensas usarlo, consulta antes con tu médico y prioriza siempre el tratamiento indicado.

Aviso importante: La información de este artículo es solo educativa y está basada en usos tradicionales. No sustituye la consulta con un médico. Si está embarazada, lactando, toma medicamentos o tiene alguna enfermedad, consulte a un profesional antes de usar cualquier remedio.
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