Albahaca: usos tradicionales en remedios caseros

La albahaca perfuma la cocina y también tiene un lugar en los remedios de la abuela. Descubre sus usos tradicionales, cómo prepararla y sus cuidados.
La albahaca es una planta que se reconoce con los ojos cerrados. Su perfume intenso, dulce y un poco picante llena la cocina en cuanto se cortan sus hojas. En el Caribe está presente en muchos patios, tanto por su uso en la comida como por su lugar en la tradición popular: hay quien la siembra junto a la puerta de la casa para atraer la buena suerte y quien la usa en baños y remedios caseros. Más allá de las creencias, la albahaca es una hierba aromática valiosa que vale la pena conocer.
En este artículo
Qué es la albahaca
La albahaca común es Ocimum basilicum, una planta de la familia de la menta, de hojas verdes brillantes y flores pequeñas en espigas. Hay muchas variedades: la de hoja grande italiana, la morada, la de hoja pequeña, la albahaca limón y la albahaca canela. En la India se usa mucho otra especie, la albahaca sagrada o tulsi (Ocimum tenuiflorum), muy importante en su medicina tradicional.
En la República Dominicana también se usa mucho la albahaca de monte o albahaca cimarrona, que crece de forma silvestre y tiene un aroma más fuerte.
Qué contiene
El aroma de la albahaca viene de su aceite esencial, que contiene sustancias como el linalol, el eugenol y el estragol. La cantidad de cada una varía según la variedad, el lugar y la época de cosecha. Además, sus hojas aportan vitamina K, vitamina A y algunos antioxidantes, aunque en las pequeñas cantidades que comemos su aporte nutricional es modesto.
Albahaca para la digestión
El uso tradicional más común de la albahaca es para el estómago. Se toma en té después de las comidas para aliviar los gases, la sensación de barriga llena y los cólicos leves. Como otras plantas de su familia, su aroma resulta agradable y reconfortante después de comer.
Albahaca en los catarros
En la medicina popular caribeña, la albahaca se agrega a los tés para el catarro junto con el jengibre, el limón y el orégano poleo. La bebida caliente alivia la garganta y el vapor ayuda a sentir la nariz más despejada. En la India, el tulsi se usa de forma parecida, en infusiones calientes para la tos y la congestión.
Albahaca para relajarse
Algunas personas toman té de albahaca por la noche para relajarse. La albahaca sagrada o tulsi se ha estudiado por su posible efecto sobre el estrés, con algunos resultados alentadores en estudios pequeños, pero la evidencia aún es limitada.
Usos externos tradicionales
- Baños aromáticos: en muchas casas se preparan baños con hojas de albahaca hervidas para refrescarse y relajarse.
- Picaduras: algunas personas frotan hojas machacadas sobre picaduras de mosquito para calmar la picazón. Si irrita, hay que lavarse enseguida.
- Repelente: tener plantas de albahaca cerca de puertas y ventanas es una costumbre tradicional para alejar mosquitos y moscas, aunque su efecto es leve.
La albahaca en la cocina
La forma más sencilla y segura de aprovechar la albahaca es en la comida:
- En salsas de tomate, pastas y pizzas.
- En el pesto, machacada con ajo, aceite de oliva, queso y nueces.
- En ensaladas con tomate y queso fresco.
- En jugos y limonadas, para darles un toque aromático.
- En sopas y guisos, agregada al final de la cocción.
Un consejo: la albahaca pierde su aroma con el calor prolongado, así que conviene añadirla al final o servirla cruda.
Cómo preparar té de albahaca
- Lava un puñado de hojas frescas, unas ocho o diez.
- Calienta una taza de agua hasta que hierva y apaga el fuego.
- Agrega las hojas, tapa y deja reposar unos cinco minutos.
- Cuela y endulza con un poco de miel si quieres.
Para el catarro, se puede añadir una rodaja de jengibre y unas gotas de limón. Una o dos tazas al día son suficientes.
Precauciones con la albahaca
En las cantidades de la cocina, la albahaca es segura para casi todo el mundo. Como remedio, hay que tener algunas precauciones:
- Estragol. El aceite esencial de algunas albahacas contiene estragol, una sustancia que en dosis muy altas y continuas ha mostrado efectos dañinos en animales. Por eso no se recomienda tomar té de albahaca en grandes cantidades todos los días durante mucho tiempo, ni tomar su aceite esencial.
- Embarazo y lactancia. Usa la albahaca solo como condimento y evita los tés concentrados y los suplementos.
- Niños pequeños. Consulta al pediatra antes de darles infusiones.
- Anticoagulantes. Por su contenido de vitamina K, las personas que toman warfarina deben mantener constante la cantidad de vegetales verdes que comen y consultar si van a tomar albahaca en cantidad.
- Cirugía. Suspende los suplementos de albahaca antes de una operación.
- Aceite esencial. Nunca se toma puro y siempre se diluye antes de aplicarlo en la piel.
Cómo sembrar albahaca en casa
La albahaca es muy fácil de cultivar en nuestro clima. Se siembra de semilla o de esqueje, en maceta o directamente en la tierra. Le gusta el sol de la mañana, el riego frecuente sin encharcar y una tierra rica. Para que dure más y tenga más hojas, hay que cortar las flores en cuanto aparecen y pellizcar las puntas a menudo. Si se deja florecer, la planta se pone más leñosa y las hojas pierden sabor.
Cómo conservarla
Las hojas frescas se ponen negras en la nevera. Es mejor guardar los tallos en un vaso con agua, como un ramo de flores, sobre la mesa de la cocina. También se puede secar a la sombra, congelar picada en cubitos con aceite de oliva o preparar pesto y congelarlo en porciones.
En resumen
La albahaca es una hierba aromática que vale la pena tener en casa. La tradición la ha usado para la digestión, los catarros y para relajarse, pero su mejor uso, el más seguro y sabroso, es en la cocina. Si la tomas en té, hazlo con moderación, evita los aceites concentrados y consulta a tu médico si estás embarazada o tomas anticoagulantes.