Cúrcuma: para qué sirve y cómo tomarla

La cúrcuma se ha hecho famosa por la curcumina. Te explicamos qué dice la tradición, qué dicen los estudios y cómo usarla con seguridad.
La cúrcuma es esa especia de color amarillo intenso que le da su tono al curry y que en los últimos años se ha puesto de moda en batidos, cápsulas y la famosa leche dorada. En el Caribe también se le conoce como azafrán de la tierra o jengibre amarillo, y en algunos campos dominicanos se usa para dar color al arroz. Es un rizoma, igual que el jengibre, con el que está emparentada, y su nombre científico es Curcuma longa.
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Qué es la curcumina
El componente más estudiado de la cúrcuma es la curcumina, una sustancia que le da el color amarillo. La curcumina se ha investigado mucho por su posible efecto antiinflamatorio y antioxidante. Sin embargo, tiene un problema: el cuerpo la absorbe muy poco. Por eso la tradición la combina con pimienta negra y con alguna grasa, como leche o aceite, porque se ha visto que la piperina de la pimienta aumenta su absorción.
Usos tradicionales de la cúrcuma
En la medicina tradicional de la India, la cúrcuma lleva miles de años usándose. Se ha empleado para la digestión, para el dolor de las articulaciones, en la piel y como parte de la alimentación diaria. En la cocina caribeña se ha usado más como colorante y condimento.
Hoy en día mucha gente la toma para las molestias de las articulaciones. Algunos estudios sugieren que podría ayudar un poco en el dolor de rodilla por desgaste, pero las investigaciones no son definitivas y la cúrcuma no reemplaza ningún tratamiento indicado por el médico.
La cúrcuma en la digestión
Otro uso tradicional es para la digestión pesada y los gases. Se agrega a guisos, sopas, arroces y salsas. Como condimento, en las cantidades de la cocina, es segura para la mayoría de las personas y le da un sabor cálido y ligeramente amargo a las comidas.
Cómo preparar leche dorada
La leche dorada es una bebida caliente muy popular que combina cúrcuma con leche y especias:
- Calienta una taza de leche de vaca o vegetal sin dejar que hierva fuerte.
- Agrega media cucharadita de cúrcuma en polvo.
- Añade una pizca de pimienta negra molida.
- Si quieres, agrega un poquito de canela y de jengibre rallado.
- Remueve bien, deja calentar dos o tres minutos y endulza con un poco de miel.
Se toma tibia, preferiblemente por la noche. Ten en cuenta que la cúrcuma mancha la ropa y los utensilios plásticos con facilidad.
Otras formas de usarla en la cocina
- En el arroz blanco, una pizca le da un color amarillo bonito.
- En los huevos revueltos o las tortillas.
- En sopas de vegetales, lentejas y guisos de pollo.
- En aderezos con aceite de oliva, limón y pimienta.
Incorporarla poco a poco a la comida es la forma más segura y sencilla de disfrutarla.
Precauciones con la cúrcuma
Como condimento la cúrcuma es muy segura, pero los suplementos en cápsulas tienen dosis mucho más altas y ahí sí hay que tener cuidado:
- Las personas con cálculos en la vesícula o problemas de las vías biliares deben evitar los suplementos.
- Si tomas anticoagulantes, antiagregantes o aspirina diaria, consulta a tu médico, porque puede aumentar el riesgo de sangrado.
- Se han reportado casos de daño en el hígado relacionados con suplementos de cúrcuma de alta absorción. Si notas color amarillo en la piel o los ojos, orina muy oscura o dolor en el lado derecho del abdomen, suspéndelos y acude al médico.
- En dosis altas puede causar acidez, náuseas o diarrea.
- Las embarazadas y las mujeres que lactan deben limitarse a la cantidad normal de la comida.
- Si tomas medicinas para la diabetes, pregunta antes de usar suplementos.
Cúrcuma fresca o en polvo
La cúrcuma fresca se consigue en algunos mercados y supermercados. Se pela y se ralla igual que el jengibre, y tiene un sabor más fresco. La cúrcuma en polvo es más práctica y dura meses en un frasco bien cerrado, lejos de la luz. Al comprarla, conviene elegir marcas confiables, porque en algunos países se han encontrado polvos adulterados con colorantes.
En resumen
La cúrcuma es una especia valiosa con una larga historia en la medicina tradicional. Disfrutarla en la cocina, combinada con pimienta y grasa, es una forma sabrosa de incluirla en tu dieta. Los suplementos en cápsulas son otra cosa: antes de tomarlos, habla con tu médico, sobre todo si tomas medicamentos o tienes problemas de vesícula o de hígado.