Cebolla: usos tradicionales en la cocina y remedios caseros

El jarabe de cebolla y miel es un clásico de las abuelas para la tos. Conoce los usos tradicionales de la cebolla, cómo prepararla y qué mitos no son ciertos.
La cebolla es, junto con el ajo, la base del sazón dominicano. No hay sofrito, guiso, habichuela ni moro sin cebolla. Pero además de cocinar con ella, nuestras abuelas tenían una lista de usos caseros: el jarabe de cebolla con miel para la tos, la cebolla partida en la mesita de noche cuando había catarro y hasta cebolla en las medias para la fiebre. Algunos de estos usos tienen sentido y otros son mitos. Vale la pena conocerlos.
En este artículo
Qué es la cebolla
La cebolla (Allium cepa) es el bulbo de una planta de la misma familia que el ajo, el puerro y el cebollín. Hay muchas variedades: la cebolla amarilla, la blanca, la morada o roja, y las cebollitas verdes. Cada una tiene un sabor un poco distinto, pero todas comparten sus compuestos más importantes.
Qué contiene
- Compuestos de azufre, que se liberan al cortarla y le dan su olor y sabor picante. Son los que nos hacen llorar al picarla.
- Quercetina, un flavonoide muy estudiado por su actividad antioxidante, más abundante en la cebolla morada y en las capas externas.
- Fibra de un tipo llamado prebiótico, que alimenta las bacterias buenas del intestino.
- Vitamina C y vitamina B6 en pequeñas cantidades.
El jarabe de cebolla con miel
Es el remedio de la abuela por excelencia para la tos. Se prepara así:
- Pela y corta una cebolla mediana en rodajas finas o en cuadritos.
- Colócala en un frasco limpio, por capas, alternando con miel de abeja hasta cubrirla.
- Tapa y deja reposar varias horas, o toda la noche.
- La cebolla suelta su jugo y se forma un jarabe.
- Cuela y guárdalo en la nevera. Dura pocos días.
Se toma una cucharadita varias veces al día. Lo que más ayuda en este remedio es probablemente la miel, que tiene algo de respaldo en estudios para calmar la tos nocturna en niños mayores de un año. No se debe dar a bebés menores de un año por la miel.
La cebolla en la cocina: lo más seguro y útil
La forma más sencilla de aprovechar la cebolla es comerla:
- Cruda en ensaladas, en el pico de gallo, en el chimichurri o con aguacate.
- Cocida en sofritos, sopas, guisos y moros.
- Asada a la plancha o en el horno, que la vuelve dulce.
- En escabeche, con vinagre, como acompañante.
Una alimentación rica en vegetales como la cebolla se asocia con una mejor salud del corazón y del intestino. Algunos estudios sugieren efectos modestos sobre la presión y el azúcar, pero son pequeños y no sustituyen tratamientos.
Mitos sobre la cebolla
La cebolla en la mesita de noche absorbe los virus
Es una creencia muy extendida desde hace siglos, cuando se pensaba que las enfermedades venían del “mal aire”. No es cierto: la cebolla no absorbe virus ni bacterias del ambiente. Lo que sí ocurre es que su olor fuerte puede dar sensación de nariz despejada.
Cebolla en las medias para bajar la fiebre
Otra costumbre popular: poner rodajas de cebolla en la planta de los pies dentro de las medias durante la noche. No hay ninguna prueba de que funcione. La fiebre se maneja con líquidos, ropa ligera y, si hace falta, un antipirético indicado. En niños con fiebre alta, decaídos o con otros síntomas, lo correcto es consultar al médico.
La cebolla picada que se guarda se vuelve venenosa
Circula en las redes la idea de que la cebolla cortada guardada en la nevera se vuelve tóxica. No es así. Guardada en un envase tapado en la nevera, la cebolla cortada dura unos días sin problema. Lo que sí hay que hacer es no dejarla a temperatura ambiente muchas horas, igual que cualquier alimento cortado.
Otros usos caseros
- Para las picaduras: frotar una rodaja de cebolla sobre una picadura de abeja o mosquito es una costumbre popular. Puede aliviar un poco la molestia por el frescor, pero si irrita hay que lavarse.
- Cebolla en el pelo: el jugo de cebolla se ha popularizado para la caída del cabello. Hay un estudio muy pequeño y antiguo; la evidencia es escasa y su olor es fuerte. Puede irritar el cuero cabelludo.
Cómo picar cebolla sin llorar
- Mete la cebolla en la nevera media hora antes de cortarla.
- Usa un cuchillo bien afilado, que rompa menos células.
- Corta la raíz al final, que es donde hay más compuestos irritantes.
- Pícala cerca de una ventana o con el abanico encendido.
Precauciones con la cebolla
- Acidez y reflujo: la cebolla, sobre todo cruda, puede empeorar la acidez en personas sensibles.
- Colon irritable: algunas personas con colon irritable sienten más gases e hinchazón con la cebolla.
- Mal aliento: el más conocido de sus efectos. Masticar perejil o hierbabuena ayuda.
- Mascotas: la cebolla es tóxica para los perros y los gatos. No les des comida con cebolla.
- Alergias: son raras, pero existen.
Cómo guardar la cebolla
Las cebollas enteras se guardan en un lugar fresco, seco, oscuro y ventilado, en una canasta o en una malla, nunca en funda plástica cerrada. No las guardes junto a las papas, porque ambas se dañan antes. Una vez cortadas, van en la nevera en un envase tapado.
En resumen
La cebolla es un ingrediente nutritivo y versátil, pilar de nuestra cocina. El jarabe de cebolla con miel es un remedio tradicional reconfortante para la tos en adultos y niños mayores de un año, aunque lo que más ayuda es la miel. Olvídate de los mitos de la cebolla en la mesita o en las medias, y disfrútala en tus comidas todos los días.