Labios resecos y partidos: remedios caseros que funcionan

Bálsamos, vaselina, miel, agua y protección solar para los labios resecos y partidos, los hábitos que los empeoran y cuándo consultar al médico.
Los labios resecos, partidos o agrietados son una molestia muy común. Se sienten tirantes, ásperos, se pelan y a veces arden o sangran al sonreír. Aunque solemos pensar que es cosa del frío, en el Caribe también es frecuente por el sol, el viento de la playa, el aire acondicionado y la costumbre de pasarse la lengua. La piel de los labios es muy fina y no tiene glándulas de grasa, por eso se reseca con tanta facilidad. Con algunos cuidados sencillos, mejoran en pocos días.
En este artículo
- Por qué se resecan los labios
- 1. Deja de lamerte los labios
- 2. Usa un bálsamo adecuado
- 3. Protege tus labios del sol
- 4. Toma suficiente agua
- 5. Remedios caseros tradicionales
- 6. Exfoliación muy suave, solo de vez en cuando
- 7. Humidificador
- Si se agrietan las comisuras
- Lo que no conviene hacer
- Labios resecos en niños
- Cuándo consultar al médico
- En resumen
Por qué se resecan los labios
- Lamerse los labios: la saliva se evapora rápido y los deja más secos. Es la causa más común y un círculo vicioso.
- El sol: quema los labios igual que la piel.
- El viento, sobre todo en la playa o en motor.
- El aire acondicionado durante muchas horas.
- Tomar poca agua.
- Respirar por la boca, por ejemplo con la nariz tapada.
- Morderse o arrancarse los pellejitos.
- Algunos productos: pastas de dientes, pintalabios de larga duración, bálsamos con mucho perfume o con mentol y alcanfor.
- Algunos medicamentos, como los tratamientos fuertes para el acné.
- Comer frutas ácidas o comida muy salada o picante.
1. Deja de lamerte los labios
Aunque parezca que alivia, pasarse la lengua empeora la resequedad. Es el primer hábito que hay que cambiar. Lleva siempre un bálsamo contigo para usarlo en lugar de mojarte los labios.
2. Usa un bálsamo adecuado
Los mejores bálsamos para labios resecos contienen ingredientes que sellan la humedad:
- Vaselina o petrolato.
- Cera de abejas.
- Manteca de karité o de cacao.
- Lanolina.
- Aceites vegetales como el de coco o el de ricino.
Aplícalo varias veces al día y siempre antes de dormir, en capa generosa. Evita los bálsamos que pican o dan sensación de frío, como los que llevan mentol, alcanfor, eucalipto o mucho perfume: pueden irritar más.
3. Protege tus labios del sol
Los labios también se queman con el sol y, con los años, pueden aparecer manchas o lesiones. Usa un bálsamo con protector solar de factor 30 o más cuando estés al aire libre, sobre todo en la playa, el río o la piscina, y renuévalo con frecuencia.
4. Toma suficiente agua
La hidratación también ayuda desde adentro. Toma agua durante todo el día, sobre todo con nuestro calor.
5. Remedios caseros tradicionales
- Miel: una capa fina de miel sobre los labios durante unos minutos hidrata y suaviza. Puedes dejarla y luego cubrir con vaselina. No se usa en bebés menores de un año.
- Aceite de coco: muy usado en el Caribe. Una gotita sobre los labios varias veces al día.
- Gel de sábila: refresca los labios irritados por el sol.
- Pepino: una rodaja fría sobre los labios refresca, aunque su efecto es pasajero.
6. Exfoliación muy suave, solo de vez en cuando
Cuando hay pellejitos, puedes pasar con mucha suavidad un paño húmedo o un cepillo de dientes suave sobre los labios, una vez por semana como máximo, y luego aplicar bálsamo. Los exfoliantes caseros de azúcar y miel son populares, pero no conviene frotarlos con fuerza ni usarlos si los labios están partidos o sangran.
No te arranques los pellejitos con los dientes o los dedos: puedes hacerte heridas que sangran e infectarse.
7. Humidificador
Si duermes con el aire acondicionado, un humidificador ayuda a que el aire no esté tan seco. También ayuda no dirigir el aire directamente a la cara.
Si se agrietan las comisuras
Cuando las grietas aparecen en las esquinas de la boca, se llama queilitis angular. Puede deberse a la saliva que se acumula, a hongos, a bacterias, a prótesis dentales que no ajustan bien o a falta de algunas vitaminas como las del grupo B o el hierro. Si no mejora con bálsamo y vaselina en unos días, conviene consultar al médico, porque puede necesitar una crema específica.
Lo que no conviene hacer
- No apliques limón, alcohol, sal ni pasta de dientes en los labios.
- No uses pintalabios de larga duración si los labios están muy secos: suelen resecar más.
- No compartas bálsamos con otras personas, para evitar contagios como el herpes.
- No te muerdas los labios.
Labios resecos en niños
A los niños también se les resecan los labios, sobre todo por chuparse o lamerse. Aplícales vaselina pura o un bálsamo sin perfume varias veces al día. Si tienen grietas que sangran, costras, fiebre o no pueden comer, consulta al pediatra.
Cuándo consultar al médico
- Los labios siguen muy secos, agrietados o inflamados después de dos o tres semanas de cuidados.
- Hay hinchazón, ardor intenso o picazón después de usar un producto nuevo: puede ser alergia.
- Aparecen ampollitas agrupadas que arden o pican: puede ser herpes labial.
- Hay una herida o una zona áspera que no sana en varias semanas, sobre todo en personas que pasan mucho tiempo al sol: debe revisarla un dermatólogo.
- Hay grietas en las comisuras que no mejoran.
- Hay otros síntomas como cansancio, palidez, llagas en la boca o la lengua roja y lisa, que pueden indicar falta de vitaminas o hierro.
En resumen
Los labios resecos mejoran cuando dejamos de lamerlos y usamos un bálsamo con vaselina, cera de abejas o manteca varias veces al día, con protector solar cuando estamos al sol. Remedios caseros como la miel, el aceite de coco o la sábila pueden ayudar. Toma agua, no te arranques los pellejitos y consulta al médico si los labios no mejoran o aparece una herida que no sana.