Eucalipto: vaporizaciones y usos tradicionales

Las vaporizaciones de eucalipto son un clásico para la nariz tapada. Aprende a hacerlas de forma segura y por qué su aceite es peligroso para los niños.
Pocas cosas recuerdan tanto a un catarro en casa de la abuela como el olor a eucalipto. Una olla de agua hirviendo con hojas, una toalla sobre la cabeza y a respirar ese vapor que parece abrir la nariz de golpe. El eucalipto es uno de los remedios tradicionales más conocidos para la congestión, y su aroma está presente en ungüentos, caramelos, jarabes y productos de limpieza. Pero también es una planta con la que hay que tener cuidado, sobre todo con su aceite esencial y con los niños pequeños.
En este artículo
Qué es el eucalipto
El eucalipto es un árbol originario de Australia, donde es el alimento de los koalas. Existen cientos de especies, y la más usada en remedios es Eucalyptus globulus, el eucalipto azul. Es un árbol alto, de crecimiento rápido, con hojas jóvenes redondeadas de color verde azulado y hojas adultas largas, en forma de hoz. En la República Dominicana se ha plantado en algunas zonas de montaña y en fincas, y sus hojas se venden secas en mercados y tiendas naturistas.
Qué contiene
El componente más importante del eucalipto es el eucaliptol, también llamado cineol, una sustancia aromática que forma la mayor parte de su aceite esencial. Es la responsable de ese olor fresco y penetrante. El eucaliptol se ha estudiado por su efecto sobre las vías respiratorias y se usa en algunos medicamentos para la tos y la bronquitis.
Eucalipto para la nariz tapada
El uso tradicional más extendido del eucalipto es en vaporizaciones para la congestión del catarro. El vapor caliente ayuda a humedecer las vías respiratorias y a aflojar los mocos, y el aroma del eucaliptol da una sensación de frescor que hace sentir que se respira mejor. Hay que tener en cuenta que esa sensación se debe en buena parte a la estimulación de los receptores de frío de la nariz, no a que la nariz se destape realmente.
Cómo hacer una vaporización de eucalipto segura
Las vaporizaciones son útiles, pero causan muchas quemaduras cada año, sobre todo en niños. Si las haces, sigue estos pasos con cuidado:
- Pon a hervir unos dos litros de agua con un puñado de hojas de eucalipto lavadas, unas diez o quince.
- Apaga el fuego y deja reposar dos o tres minutos para que el agua no esté hirviendo.
- Coloca la olla sobre una mesa firme, nunca en el regazo ni en la cama.
- Siéntate frente a ella, con la cara a unos treinta o cuarenta centímetros del agua.
- Cúbrete la cabeza con una toalla y respira el vapor despacio, por la nariz, durante cinco a diez minutos.
- Mantén los ojos cerrados y retírate si sientes que quema o te mareas.
Se puede repetir dos o tres veces al día mientras dure la congestión. Nunca hagas vaporizaciones con niños pequeños: el riesgo de que tumben la olla y se quemen es muy alto. Para ellos es más seguro un baño tibio en un baño cerrado con vapor, siempre bajo supervisión.
Otros usos tradicionales
- Té de hojas para la tos: en algunas casas se prepara una infusión suave de hojas para el catarro. Debe ser muy ligera y solo para adultos.
- Gárgaras: con la infusión tibia para la garganta irritada.
- Ambientador natural: unas ramas en un jarrón o colgadas en la ducha perfuman el baño con el vapor.
- Repelente: algunos repelentes contienen un derivado del eucalipto limón, una especie distinta, que sí está aprobado como repelente de mosquitos.
- Limpieza: su aroma se usa en productos de limpieza para dar sensación de frescura.
Cuidado con el aceite esencial de eucalipto
Este es el punto más importante. El aceite esencial de eucalipto es muy concentrado y puede ser tóxico:
- Nunca se toma. Tragar aceite de eucalipto, aunque sea una cucharadita, puede causar intoxicaciones graves, con vómitos, somnolencia, convulsiones y problemas para respirar. Se han reportado casos graves en niños que tragaron pequeñas cantidades.
- Lejos del alcance de los niños. Guarda los frascos de aceites esenciales cerrados y en lugares altos.
- No en la cara de bebés y niños pequeños. No apliques aceite de eucalipto ni ungüentos con eucaliptol o alcanfor cerca de la nariz o la boca de bebés y niños pequeños. Puede provocar espasmos en las vías respiratorias y dificultad para respirar.
- Siempre diluido. Si se aplica en la piel de un adulto, debe ir mezclado con un aceite vegetal y en poca cantidad, probando antes en una zona pequeña.
- Mascotas. El aceite de eucalipto es tóxico para los gatos y los perros. No lo uses en difusores donde estén ellos.
Si un niño traga aceite de eucalipto, hay que acudir a emergencias de inmediato.
Precauciones generales
- Asma. Los olores fuertes pueden provocar crisis en algunas personas con asma. Ten cuidado con las vaporizaciones y los difusores.
- Embarazo y lactancia. Evita el aceite esencial y los tés concentrados.
- Medicamentos. El eucalipto puede afectar la forma en que el hígado procesa algunas medicinas. Consulta si tomas tratamientos de forma regular.
- Epilepsia. Las personas con convulsiones deben evitar el aceite esencial.
Cuándo ir al médico
Las vaporizaciones son para la congestión leve del catarro. Consulta a un médico si:
- La congestión dura más de diez días.
- Hay fiebre alta o dolor fuerte en la cara, la frente o los dientes.
- Hay dificultad para respirar, silbidos en el pecho o dolor al respirar.
- Los mocos tienen sangre o mal olor.
- Se trata de un bebé con la nariz tapada que no puede comer bien.
En resumen
El eucalipto es un remedio tradicional clásico para la nariz tapada, sobre todo en vaporizaciones caseras. Hazlas con cuidado para no quemarte y nunca con niños pequeños. Su aceite esencial es potente y peligroso si se traga: guárdalo lejos de los niños y las mascotas, y no lo apliques en la cara de los bebés. Si los síntomas no mejoran, consulta a tu médico.