Hongos en los pies: remedios caseros y prevención

Cómo reconocer el pie de atleta, qué cuidados caseros ayudan, cuándo hace falta un antimicótico y cómo evitar que los hongos vuelvan con nuestro calor.
Los hongos en los pies, también conocidos como pie de atleta, son muy comunes en un clima caliente y húmedo como el nuestro. Producen picazón, ardor, piel blanca y húmeda entre los dedos, grietas, descamación y a veces mal olor. Se contagian fácilmente en lugares húmedos como duchas de gimnasios, piscinas, vestuarios y baños compartidos. Aunque no son peligrosos para la mayoría de las personas, son molestos y pueden volver una y otra vez si no se tratan y se previenen bien.
En este artículo
Cómo reconocer los hongos en los pies
- Entre los dedos: la forma más común, sobre todo entre el cuarto y el quinto dedo. La piel se ve blanca, blanda, húmeda, se pela y pica o arde. Pueden aparecer grietas dolorosas.
- En la planta: piel seca, descamada y engrosada en la planta y los lados del pie, como si fuera una mocasín.
- Con ampollas: ampollitas que pican en la planta o el arco del pie.
Los hongos también pueden pasar a las uñas, que se ponen gruesas, amarillentas, quebradizas o se despegan. Los hongos de las uñas son más difíciles de tratar.
Por qué aparecen
Los hongos crecen en ambientes calientes, oscuros y húmedos. Algunas cosas que los favorecen son:
- Usar zapatos cerrados muchas horas, sobre todo tenis o botas.
- Sudar mucho de los pies.
- No secarse bien entre los dedos después del baño.
- Usar las mismas medias o los mismos zapatos todos los días.
- Caminar descalzo en duchas y piscinas públicas.
- Tener diabetes o las defensas bajas.
El tratamiento que funciona
Para los hongos de la piel del pie, los tratamientos más eficaces son las cremas, los polvos o los aerosoles antimicóticos de farmacia, como los que contienen clotrimazol, miconazol o terbinafina. Algunas claves para que funcionen:
- Lava y seca muy bien los pies antes de aplicar.
- Aplica el producto en la zona afectada y un poco alrededor.
- Úsalo todos los días según las instrucciones.
- Sigue aplicándolo una o dos semanas después de que la piel se vea bien. El error más común es dejarlo cuando desaparece la picazón, y entonces los hongos vuelven.
Cuidados caseros que ayudan
Mantén los pies secos
Es la regla más importante. Seca muy bien los pies después del baño, sobre todo entre los dedos. Puedes usar el secador de pelo en aire frío o una toalla pequeña solo para los pies.
Remojos de agua con sal o vinagre
Un remojo de pies en agua tibia con sal, o con una parte de vinagre por cuatro de agua, durante diez o quince minutos, es un remedio tradicional que ayuda a secar la piel húmeda y a aliviar la picazón. No lo uses si tienes grietas profundas o heridas, porque arde y puede irritar. Seca muy bien los pies después.
Aceite de árbol de té
Es uno de los pocos remedios naturales con algunos estudios: en concentraciones del veinticinco al cincuenta por ciento ha mostrado mejoría en el pie de atleta. Puede causar irritación o alergia en la piel, así que conviene probar primero en una zona pequeña. Nunca se toma.
Bicarbonato o almidón de maíz
Espolvorear un poco en los pies secos o dentro de los zapatos ayuda a absorber la humedad. Los polvos antimicóticos de farmacia son una mejor opción si ya hay hongos.
Ajo
Hay quien aplica ajo machacado sobre los hongos. No se recomienda: el ajo crudo puede causar quemaduras químicas en la piel.
Cuida tus zapatos y medias
- Usa medias de algodón o de materiales que absorban el sudor, y cámbialas todos los días, o más si sudas mucho.
- Alterna los zapatos: deja que cada par se seque al menos un día entero antes de volver a usarlo.
- Usa sandalias o zapatos abiertos cuando puedas, para que el pie respire.
- Pon polvo antimicótico dentro de los zapatos.
- Lava las medias y las toallas con agua caliente.
- No compartas zapatos, medias, toallas ni cortaúñas.
Prevención en lugares públicos
- Usa chancletas en duchas, piscinas, gimnasios y vestuarios.
- Seca bien tus pies después de nadar.
- No camines descalzo en baños de hoteles o lugares compartidos.
Personas con diabetes: atención especial
En las personas con diabetes, una grieta o herida en el pie causada por hongos puede infectarse y complicarse. Si tienes diabetes, revisa tus pies todos los días, sécalos bien, no te cortes callos ni pieles por tu cuenta, y consulta al médico ante cualquier grieta, herida, enrojecimiento o cambio de color.
Cuándo ir al médico
- Si después de dos semanas de tratamiento con antimicóticos de farmacia no hay mejoría.
- Si la zona está roja, caliente, hinchada, con pus o mucho dolor: puede haber infección por bacterias.
- Si aparecen líneas rojas que suben por la pierna o fiebre.
- Si las uñas están afectadas: los hongos de las uñas suelen necesitar tratamiento indicado por el médico.
- Si tienes diabetes, circulación deficiente o defensas bajas.
- Si los hongos vuelven una y otra vez.
En resumen
Los hongos en los pies son comunes en nuestro clima, pero se tratan bien. Lo más eficaz son las cremas o polvos antimicóticos de farmacia, usados todos los días hasta una o dos semanas después de que la piel se vea sana. Mantener los pies secos, usar medias de algodón, alternar zapatos y usar chancletas en lugares públicos ayuda a que no vuelvan. Si no mejoran o tienes diabetes, consulta a un médico.